jueves, 22 de enero de 2009

Tanto tango

Estoy dispuesto a borrarme la cara treinta y dos veces seguidas. Ya sé que no soy tan eléctrico ni tan agonizante como cualquier chico de la calle pero podría imitar un gesto, una caricia, una mentira, un diálogo. A fin de cuentas, somos las espadas de esta carta sin pretensiones y en los ojos se nos nota la avaricia y el deseo de empuñar el zapapico para auto-sepultarnos en mitad del silencio.

Tanto tango te aborta los ademanes y te vales de cualquier cosa que me sepa, que me recuerde. Porque yo sigo calcinándote las venas con la risa barroca y en tus dedos queda la mitad de mi fiebre gritando obscenidades. Yo lo siento, sí, como si fuera un ejército de rabia que se acumula en la saliva y te prepara el hueco en el corral cochambroso de tus pensamientos.

2 comentarios:

emigrante dijo...

pues un tango es todo lo que me quedó a mí cuando me sumí en el postmodernismo más acérrimo.

encantado,

y que se mueran los censuradores.

[ javiersubires ] dijo...

Yo quiero ser seguidor de tu blog, porque lo soy de ti, pero no entiendo esta pagina aun y no lo veo por ningun lado jo !

Beso, albel mío !

PD: Sigue pasándome joyas del cancionero español, que me fascinan !