sábado, 16 de abril de 2011

Sentencia para el sueño desvelado

Qué gracia tiene un "te quiero",
la burla repentina de unas manos
sin leche ya, negras de horror,
el descuido de no medir las carcajadas
-también tiene gracia-...
Volver de una huída,
sacrificar el ignoto sueño
-amenazado por jurar verdad-,
internar el peso del dolor ajeno,
descansar de la culpa húmeda...
(Quédense a mirarme).
Ojalá te tragaras de una en una
las caries que asomas al desenfundar
tus ajos, las vértebras de aire
que dibujas al fruncir las arrugas.
Que de mi mal amor no se oiga
ni el aliento de los hilos
que te cierran la boca.

4 comentarios:

Lara dijo...

uf, duele!

Elena Lechuga dijo...

helá me he quedao, helá

Gabriela dijo...

que de mi mal amor no se oiga!
bello y crudo.
un beso

Pablo Terrible dijo...

Es asi lo monstruoso de lo bello esta estructurando este vbrante escrito ...


Saludos


Pablo Terrible